La unión y empatía son la clave en tiempos de pandemia

Al igual que muchos de ustedes, aún me cuesta asimilar que estamos viviendo tiempos difíciles que nos mantienen con gran incertidumbre y una extraña sensación de apatía que no se puede mitigar estando encerrado en casa.

Sí, es un hecho que nuestras vidas cambiaron drásticamente a raíz de que se suscitó todo este asunto de la famosa pandemia. Sí, también es verdad que ante la desinformación hay muchas personas que no solo no creen que esto sea real, sino que ademas no son responsables de seguir las normas que se han establecido para evitar la propagación del tan mencionado coronavirus.

¿Hartos de que solo se hable de eso? ¡Sí! Hasta hace unos meses nuestras vidas parecían ser tan rutinarias qué tal vez muchos extrañen esos días de antaño, pero para ser honesto va a pasar tiempo para que la gente se vuelva a sentir segura dentro de sus comunidades, y eso quizás ni con una vacuna anunciada va a calmar la sensación de vulnerabilidad que se siente en las desoladas calles.

No, no es un juego y esto no es falso. Posiblemente muchos de ustedes tengan sus propias teorías que apuntan a la desacreditación de toda la información “verdadera” que se nos muestra a través de las diferentes organizaciones o líderes mundiales, pero en tanto pasa esto es responsabilidad de todos que unamos nuestros corazones y seamos empáticos con quienes están perdiendo un familiar, algún amigo, un conocido y con todos aquellos que están peleando cara a cara contra este mal que ha afectado al mundo sobremanera.

Todos tenemos una opinión con respecto a la actual crisis mundial y eL COVID-19, algo que decir, algo que contar y es válido, respetable y de admirar que podamos compartir nuestras impresiones y pensamientos a través de las redes sociales y con las personas en quienes confiamos, pero estos no son tiempos para dudar. Nuestra salud está en riesgo, nuestra familia, amigos, la comunidad entera está en peligro y tomando a la ligera o creyendo que esto no nos puede pasar, solo vamos a empeorar la actual situación.

Dicen por ahí que después de la tormenta viene la calma, y en tanto el cielo se despeja, recordemos que somos afortunados de estar vivos. Si estás en casa y esto te abruma, solo piensa que no estás atrapado ni tampoco en una prisión; estás en tu casa, a salvo, en la comodidad de tu sala, recámara y cocina. Puedes comunicarte remota y libremente con tus seres queridos usando la tecnología y eso nadie te lo impide.

Sí, nadie nos va a regalar el dinero para sobrevivir. Sí, la situación de miles de personas que no tienen un estatus legal es demasiado difícil y sí, mis letras no van a cambiar nada de eso, pero de lo que sí estoy seguro es de que si tú que estás leyendo esto te tocas el corazón y haces algo responsable y debido por alguien desprotegido, al final del día vas a ir a dormir con una sonrisa y una gran sensación de haber podido hacer algo, por muy pequeño que sea, por quien en ese momento necesitó de ti.

Son tiempos difíciles y estamos perdiendo a una generación valiosa y no precisamente por causas naturales, está muriendo mucha gente sola, sin la oportunidad de despedirse y lo que mejor podemos hacer, es cuidarnos, protegernos y tenderle la mano al prójimo para rendirles un homenaje a todos aquellos que ayer estaban y hoy ya no.

Por Oswell Reza

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