Migrantes con TPS inician huelga de hambre en Washington DC para exigir acción a Biden
Este lunes 16 de diciembre, un grupo de migrantes beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) inició una huelga de hambre en Washington DC. La protesta, organizada por la Alianza Nacional TPS, busca presionar al presidente Joe Biden para que extienda el programa antes de que Donald Trump asuma nuevamente la presidencia el 20 de enero de 2025.
La huelga que, inicialmente contó con la participación de 11 personas, ha ido aumentando conforme pasan los días. Los manifestantes temen que, de no renovarse el TPS, enfrentarán deportaciones masivas bajo la administración de Trump, un escenario que consideran devastador para sus familias.
En una breve charla con José Molina, tepesiano residente de Omaha, comentó que, como en años anteriores, la lucha continúan más fuerte que nunca y que no es el momento de rendirse. “Llevamos años exigiendo una respuesta viable, un fin a tanta incertidumbre.
Es necesario seguir ejerciendo presión para obtenerla”. El TPS, creado para ofrecer protección temporal a personas provenientes de países afectados por conflictos o desastres, permite a sus beneficiarios residir y trabajar legalmente en Estados Unidos. Sin embargo, el permiso actual caduca en marzo de 2025, generando incertidumbre y preocupación en miles de personas acogidas al programa.
La Alianza Nacional TPS señala que esta huelga de hambre es una estrategia para ejercer presión política en un momento crucial. Los organizadores han advertido que su objetivo es que Biden actúe antes de Navidad, recordando que protestas similares en el pasado lograron evitar deportaciones durante el primer mandato de Trump.
El contexto de la protesta está marcado por un clima de creciente tensión migratoria. La retórica del presidente electo Trump ha intensificado los temores entre las comunidades migrantes, quienes anticipan políticas severas contra ellos. Ante esta situación, los manifestantes buscan no solo la extensión del TPS, sino también sensibilizar a la opinión pública sobre el impacto humano de las deportaciones masivas. Además de la huelga de hambre, la Alianza Nacional TPS ha convocado una semana de acción que coincide con el Día Internacional del Migrante, celebrado el 18 de diciembre.
Este esfuerzo tiene como fin visibilizar la situación de los beneficiarios del TPS y exigir un compromiso claro de parte de la administración Biden para protegerlos. La protesta refleja el desespero y la incertidumbre que enfrentan miles de familias que temen ser separadas.
A medida que avanza la huelga, la atención de defensores de derechos humanos y organizaciones internacionales se centra en Washington DC, donde la lucha por una solución justa y humana para estos migrantes sigue tomando fuerza. Los manifestantes confían en que su sacrificio logre sensibilizar a las autoridades y garantizar un futuro más seguro para sus familias en Estados Unidos.
