VANESA AMBRIZ: prevención, rehabilitación y el reto cultural de sanar en Nebraska e Iowa
Editorial Mundo Latino
SOMOS MUNDO LATINO, y también somos parte de una comunidad que enfrenta retos muy particulares cuando se trata de cuidar su salud física después de una lesión. En Nebraska e Iowa, donde los accidentes de auto y las lesiones laborales son una realidad constante, muchos latinos sienten dolor, frustración y limitaciones que podrían prevenirse o mejorarse con atención oportuna y seguimiento adecuado. Pero hay un problema profundo: no todos inician o completan los tratamientos necesarios para recuperarse plenamente.

Este desafío es el motor del trabajo de Vanesa Ambriz, especialista en prevención y rehabilitación en la Nebraska Accident and Injury Clinic. Para Vanesa, el enfoque no se limita a aliviar el dolor, sino a educar, prevenir y acompañar a cada persona en su proceso de recuperación. “Mi trabajo no solo es tratar lesiones, es enseñar a las personas a moverse bien, entender su cuerpo y reducir el riesgo de que un problema común se convierta en algo crónico”, dice Vanesa con convicción.
Los datos de salud pública respaldan este enfoque. Investigaciones muestran que las personas hispanas en Estados Unidos son menos propensas a comenzar tratamientos de rehabilitación física y tienen mayores tasas de abandono en estos programas que otros grupos. En un estudio sobre rehabilitación musculoesquelética, alrededor del 25 % de pacientes hispanos abandonó el tratamiento antes de completarlo, comparado con cerca de 20 % entre no hispanos blancos. Además, en programas de rehabilitación cardíaca, solo 14.4 % de adultos hispanos asistieron siquiera a una sesión, mientras que en otros grupos la participación superó el 29 %. Estudios también muestran que las personas latinas son significativamente menos propensas a usar terapia física al menos una vez al año para condiciones comunes como la artritis.
¿Por qué ocurre esto? Las barreras son múltiples: acceso limitado a servicios de salud, falta de seguro, responsabilidades laborales que dificultan atender citas, barreras de idioma, y una cultura donde “no hay tiempo para atenderse” o donde muchos abandonan las terapias cuando sienten mejoría. Este patrón es especialmente evidente en la comunidad latina, donde priorizar el trabajo y la familia puede dejar la salud en segundo plano, y eso puede convertir lesiones agudas en problemas crónicos que afectan la vida diaria y la capacidad de trabajo.
En la clínica, Vanesa no solo trata cuerpos, sino historias de vida. Atiende a personas que llegan después de un accidente de auto, trabajadores que han sufrido lesiones musculares, atletas con dolor persistente y a quienes simplemente quieren mejorar su calidad de vida sin dolor. Cada plan de tratamiento es personalizado, tomando en cuenta rutina, necesidades y metas individuales, y enfatizando la importancia de continuar con las terapias hasta lograr una recuperación completa.

El equipo de la Nebraska Accident and Injury Clinic, con personal bilingüe y terapeutas licenciado, también ayuda a coordinar cuidados con abogados, empleadores y otros profesionales, permitiendo que los pacientes se concentren en sanar sin las complicaciones de trámites o papeleo. La meta va más allá de aliviar el dolor, se trata de recuperar movilidad, confianza y funcionalidad, y de regresar a la vida cotidiana con seguridad.
La historia de Vanesa y su enfoque proactivo nos recuerda que la prevención y la rehabilitación no son un lujo, sino una necesidad, especialmente cuando la comunidad latina enfrenta barreras adicionales para acceder y completar los tratamientos necesarios. Cuidar de nuestro cuerpo no solo mejora la salud individual, también fortalece a nuestras familias y comunidades, y nos permite continuar aportando con fuerza a la vida laboral y social.
SOMOS MUNDO LATINO, y estas son las historias que nos inspiran a cuidarnos, aprender y avanzar juntos.
Nebraska Accident and Injury Clinic
7821 Wakeley Plaza Omaha NE 68114
402 260 5353
